domingo, septiembre 17, 2017

Ñ (Almendralejo, Badajoz)

 




 Ñ es el restaurante del hotel Acosta Centro de Almendralejo (Badajoz), una población poco turística pero perfecta como etapa intermedia para un viaje entre el norte y el sur de España.







El comedor es muy agradable y acogedor y en este día en concreto solo estuvimos dos mesas ya que la clientela llenó el comedor exeterior estilo terraza, con pleno de fumadores.

Después de pedir la comanda nos trajeron un aperitivo consistente en un  risotto de verduras y queso de cabra bastante bueno y en una cantidad considerable para ser un aperitivo. El fallo es que no es una invitación de la casa. Ya comenté en algún post anterior que me parece innecesario poner el concepto pan y aperitivo, 2€. Cobra lo que consideres pero no pongas que lo haces también por el aperitivo que queda feo...


Como entrante pedimos un embutido que no habíamos probado nunca y que ni siquiera conocíamos: lomo doblado artesano de bellota . 20€. Estaba muy bueno y en una ración considerable aunque tampoco nos gustó más que un buen lomo tradicional Interesante la recuperación del lomo doblado.




Para los platos principales nos decidimos por el producto autóctono como no podía ser menos.
Estupendos los daditos de pluma ibérica a la sartén con picada de aceite, ajo y perejil. 14€.  Perfectos en todos los sentidos y acompañados de unas patatas estupendas y todo a un precio casi de risa para su calidad.




Prácticamente el mismo comentario se podría hacer del solomillo de cerdo ibérico con salsa de torta de La Serena, 14€, igualmente muy bueno.



No hubo forma de llegar al postre después de todo lo comido.

La carta de vinos con una suficiente oferta de vinos extremeños y también de otras zonas. Tomamos un Edén Parras Viejas 2013 de Ribera del Guadiana, 35€, una soprendente mezcla de Syrah, Cabernet Sauvignon, Garnacha Tintorera y Graciano.

Veterano personal de servicio sabiendo muy bien aconsejar al cliente.

La web del restaurante es una parte de la del hotel y aunque tiene suficiente información y fotos debería incluir la carta.



En definitiva y desconociendo el panorama gastronómico de Almendralejo, Ñ sin duda es un sitio recomendable en una parada en la ciudad extremeña, con cocina de la tierra, buen producto y bien tratado.


Ñ

(Hotel Acosta Centro) Plaza Extremadura, 06200 Almendralejo, Badajoz

 924 66 61 11  www.hotelacostacentro.com/restaurante.html

martes, agosto 15, 2017

El Foralín (Oviedo)




Aunque lleva varios meses abierto y después de algunos intentos fallidos por fin visitamos El Foralín, restaurante del cocinero Félix Martínez formado con Nacho Manzano y fogueado en muchos restaurantes nacionales. Para saber más de su periplo mucho mejor consultar la información disponible en su web.







El restaurante tiene en la parte de abajo una barra al uso y el comedor en la parte de arriba con esa
estética tan de moda actualmente, digamos en estilo "ikea".  Eso sí, las sillas que nos tocaron a nosotros, que no son la que se ve en primer plano en la foto, incómodas con ellas solas...




Después de tomar nota de la comanda nos pusieron dos trocinos de cecina como apertivo de la casa junto con varios tipos de pan diferente de muy buen nivel. 1,50€ c/u.
Al hilo de esto me gustaría comentar que tienen el mismo fallo que tantos restaurantes y es no tener la carta entera, es decir, que vengan también los postres junto con los platos salados para así poder ver si te interesa probar un postre y de ese modo no pedir demasiados platos salados. No cuesta nada.

Hay que reseñar que casi todos los platos, incluso los postres, se pueden tomar por raciones de 2/3, algo muy útil para poder pedir más platos sobre todo si se va en un grupo. Nosotros pedimos todos los platos y los postres por 2/3.

 
El primer plato consistió en pan de xata al vapor relleno de carrillera y rabo de ternera, 9,50€.
El pan era como el tan de moda bao y estaba bastante bien conseguido. Tal vez al relleno le faltara algo de fuerza en el sabor, pero el conjunto estuvo bien.




Seguimos con  mi versión de cordero a la estaca, 14,50€. El plato de la noche sin duda. Magnífico en textura, sabor e intensidad. De obligada prueba.





Acabamos lo salado con la picaña de vaca a la brasa, 14,50€. Un corte "de moda" que no está entre mis preferidos pero que aquí resultó bastante sabroso y con un punto de la carne perfecto.También estaban muy bien las patatas y los pimientos de guarnición.


Esta vez nos quedó sitio para los postres aunque por lo menos los dos que probamos nos parecieron un escalón por debajo de los platos salados.



Uno fue la tarta de galleta negra y queso Afuega'l pitu, 4€. No nos convenció. Poca intensidad de sabor tanto en la tarta como en el queso. Además no vemos que pintara nada el kiwi cuyo sabor anulaba totalmente al resto del plato. A revisar.






Bastante mejor resultó el Peñasanta de limón y hierba luisa, 4€, sin mucha fuerza pero fresco y agradable.





La carta de vinos, en una onda gastrobar para entendernos. Vinos de precios contenidos, sin querer hacer el negocio del siglo con ellos como en tantos sitios. Además tienen varios generosos y vinos dulces por copas. Está bastante bien, sin duda.






Nosotros pedimos un Raventos i Blanc Blanc de Blancs, 21€, y la cubitera fue una lechera como las de antaño. Un simpático detalle.












La página web sencilla pero totalmente informativa que es lo que realmente interesa. Incluso tiene fotos de la mayoría de los platos. Solo falta la carta de vinos.

En resumen, resultó una cena muy agradable en conjunto, con algún plato sobresaliente y buen nivel en general. Recomendable sin duda.

Parece que con restaurantes como este y algunos más de nueva trayectoria, el mortecino panorama gastronómico ovetense comienza a remontar el vuelo otra vez. Buena falta le hacía...

El Foralín

Manuel García Conde 3, bajo, 33001 Oviedo
985 746 797  www.foralin.com


viernes, junio 23, 2017

¿Es el cachopo una creación asturiana? Tal vez no...



En principio no tenía pensado hacer post sobre este asunto, pero el compañero Rubén Galdón del blog  omacatladas, que sabe mucho más sobre el cachopo de lo que yo sabré nunca, me animó a hacerlo y al final me decidí aunque tampoco dé para mucho el tema.



 
En unas recientes vacaciones en Eslovenia, fuimos a cenar al restaurante Vodnikov Hram, un clásico de la capital, Liubliana, situado a los pies del funicular al castillo. Uno de los platos que pedimos fue la ternera al estilo de Liubliana, y cuál fue nuestra sorpresa al llegar el plato y ver que era un… cachopo




 
Como se puede ver en la foto, al revés que los nuestros, este era pequeño y grueso pero indudablemente un cachopo, por lo tanto cuando se hable de la asturianidad del cachopo habrá que recordar que no solo es patrimonio asturiano sino que hay más sitios (porque seguro que aparte de Liubliana hay alguno más)  donde se les ocurrió la misma idea.



martes, junio 06, 2017

Gloria (Oviedo)




Aunque ya hace bastante tiempo que Gloria abrió en Oviedo, no me había acercado aún a probar la versión urbana y desenfadada, en sus propias palabras, de la cocina de Nacho Manzano.

Siempre es motivo de alegría el que a un restaurante le vaya bien ya que la cena fue un día entre semana y llenaron. Después de un vistazo a la carta nos encontramos con lo que se puede llamar un gastrobar. Ya sé que hay gente a la que no le gusta esta palabra, pero creo que actualmente es la que mejor define este tipo de cocina informal y perfecta para compartir.

Una muy buena iniciativa es que de bastantes platos se puede pedir, tapa, media ración o ración y de otros media o ración.

Disponen de menú diario a mediodía con platos de cuchara y una buena selección de quesos asturianos que por lo visto tuvieron bastante éxito entre la clientela extranjera que abundaba esa noche y que supongo será habitual dada la cercanía del local a dos hoteles de cinco estrellas.

Vuelvo a pedir disculpas por la calidad de las fotos, tomadas sin flash para no molestar al resto de la clientela.


Comenzamos con las croquetas de jamón, media 8,80€, de las que dicen que son las número 1 según los críticos. Yo no diría tanto, pero sí que están entre las mejores probadas en bastante tiempo.




Seguimos con el cachopo Gloria “El incomprendido”. Media, 8€. Tampoco me extraña que sea
incomprendido porque en realidad es una albóndiga rellena de queso. Sin más. ¿Está bueno? Pues como albóndiga está bien pero sin alardes, por eso creo que llamarlo cachopo es algo aventurado.
Por cierto y al hilo de esto, para quien no lo sepa, el mito de la asturianidad del cachopo ha quedado desmontado ya que en Liubliana (Eslovenia) tienen un plato casi igual que es la ternera al estilo de Liubliana. La única diferencia es que allí lo hacen ancho en vez de largo.


Acabamos la parte salada con unas costillas de Angus, media 8€. Lo ofrecían fuera de carta y fue lo que más nos gustó de la noche. Realmente ricas y con un punto perfecto. También muy buena la salsa que tenían. Para pedir una ración como plato principal sin duda.







La parte dulce simplemente cumplió. Bien la torrija con helado de vainilla, 6€, pero sin que quedara para el recuerdo.






Y solo correcto la tarta de queso y galleta con dulce de membrillo y helado de frambuesa. 6€.






Quisimos acompañar los postres con sendas sidras de hielo pero tuvimos que devolverlas ya que fueron servidas a temperatura ambiente. Un fallo incomprensible.

El vino que tomamos fue Altos de San Esteban Viñas de Monte 2014, 22€, que no estaba a temperatura ambiente pero casi. Yo debo de tener muy mala suerte ya que me encuentro este problema muy a menudo últimamente...
La carta de vinos no muy larga y de precios comedidos, bastante bien para este tipo de restaurante. También tienen distintos tipos de sidras y cervezas artesanas. Muy cuidada toda la selección de bebidas. Lástima de los fallos de temperatura tan fáciles de corregir.

La página web magnífica, con toda la información disponible tanto en español como en inglés. Ya podían copiar tantos restaurantes...

Gloria me ha parecido en general un sitio muy válido para ir con amigos y compartir unas cuantas raciones. Que nadie busque alta cocina, pero sí un gastrobar perfecto para disfrutar con una variedad de platos que van desde lo tradicional a lo moderadamente creativo. Volveré.


 Gloria
  
Cervantes, 24, 33004 Oviedo, 
984 83 42 43  www.estasengloria.com



viernes, mayo 12, 2017

Cañadío (Santander)



 
La segunda noche de nuestro fin de semana en Santander poco nos y de prueba obligatoria. Magnífica.ovimos con respecto a la primera ya que Cañadío está a poco más de 100 metros de la Bodega Cigaleña 





 
Al entrar en el comedor reconocimos el local y nos acordamos de que ya habíamos estado allí hace
casi 20 años y curiosamente de aquella cenamos un sábado solos, todo lo contrario a esta vez en la que el lleno era absoluto.
 


 
Después de pedir la comanda nos pusieron un aperitivo de la casa consistente en un salmorejo con lascas de atún, muy rico y perfecto para la calurosa, para ser abril, noche santanderina.




Como esta vez sí teníamos intención de tomar postre, de entrante solo pedimos las anchoas de Santoña, 15,50€.  Realmente notable su calidad, pero la cantidad para lo cobrado se antoja escasa…




 
Para los platos principales pedimos los pescados del día y le dimos al chef la libertad a la hora de prepararlos. El  lenguado, 24€, bien de cantidad y perfecto de punto y jugosidad. Nada novedoso y ni falta que le hacía.



 
Lo mismo se puede decir de la lubina, 24€. En este caso tal vez algo escasa en cantidad pero con las mismas virtudes que el lenguado. Muy bien ambos.




 
Habíamos leído que la tarta de queso, 7,50€, en esta casa era magnífica. Doy fe. De las mejores que 
recuerdo junto con la del restaurante El Seto de Motilla del Palancar.




Si  de Motilla del Palancar  de Motilla del Palancar llegamos a saber que la tarta de queso venía acompañada de una bola de helado de queso no hubiésemos pedido también el helado de queso de Liébana. 7,50€. Y no porque no estuviera muy bueno, que lo estaba, sino porque pidiendo la tarta pruebas ambas cosas.




La carta de vinos, bastante bien en tintos y muy escasa en blancos, típico fallo de tantos restaurantes. Tomamos un De Ladoucette 2013, Pouilly-Fumé, 38,50€.

El pan, de varios tipos, 2€ p/p, muy bueno y sin racanearlo. Servicio joven pero bien adiestrado y mención especial a la cocina que sacó los platos rapidísimo y más teniendo en cuenta el llenazo del comedor.




La página web, como tantas otras de restaurantes, carece de lo más importante que son las cartas. Detalle a revisar.

Otra buena velada en un restaurante santanderino, con cocina reconocible, sabrosa y placentera. Eso sí, tal vez deberían revisar algunas raciones muy parcas y mejorar la carta de vinos.De todas formas, recomendado.


Cañadío

Gómez Oreña, 15, 39003 Santander
942 31 41 49  www,restaurantecanadio.com


viernes, abril 28, 2017

Bodega Cigaleña (Santander)




Poco necesario es que haga una introducción de la Bodega Cigaleña. Seguro que el lector conoce este auténtico templo y museo del vino en el centro de Santander, visita ineludible del aficionado a este mundillo.

 
Las dos noches que pasé en la ciudad en ambas nos acercamos hasta allí y en una de ellas cenamos. Da gusto poder tomarse por copas vinos poco habituales como los blancos de Jerez, Saboya, Borgoña y Rioja que probamos en su barra.




 En cambio, por lo observado durante los 90 minutos en total que aproximadamente pasamos en la
barra durante las dos noches, por lo menos el 90% de la clientela lo que pidió fue un Rioja crianza o un verdejo. Así, genéricamente. A lo peor fue casualidad pero hace reflexionar sobre que el gran público en general está a otra cosa y no precisamente muy interesado en probar vinos distintos de lo “habitual”.


 
El comedor, al igual que todo el local, es como un museo y estar allí es todo un contraste con esos tan habituales comedores minimalistas que tanto se llevan en otros restaurantes. Eso sí, las sillas son bastante incómodas y creo que merecen una renovación.



 

Una vez ojeada la carta pedimos solo una entrada y estando en Santander no nos pudimos resistir a que fueran unas rabas, 14€, impecables.



 
Como platos principales probamos la carne y el pescado. La carne fue una pintada de Bresse, 18€, estofada y perfecta en todos los sentidos y acompañada de unas excelentes verduras.




 
El pescado fue mero, 25€, si no recuerdo mal hecho a la brasa, excelente en jugosidad y punto. Un
pero, que tal vez la ración era un poco escasa. También venía con las verduras.



No tomamos postre y el pan, de buena calidad, 1,80€ p/p.
  
Qué decir de la carta de vinos… No es que sea enciclopédica, ni falta que hace, pero tiene una gran variedad para que el aficionado se entretenga un buen rato en elegir. Nosotros tomamos un Schloss Gobelsburg Lamm Grüner Veltliner 2004, Kamptal, 44€.  La única pega fue que la temperatura de servicio fue más alta de lo debido a pesar que nos dijeron que estaba sacado de la cava.

El personal de servicio competente y con pinta de llevar muchos kilómetros de sala en sus piernas.  Fue una pena que no estuviera Andrés Conde Laya y no tener la oportunidad de conocerle, pero las vacaciones son algo sagrado.



Buena página web aunque le falta colgar las cartas.

Como dije al principio, el aficionado y amante del vino tiene una cita obligada si va por Santander, y en cuestión gastronómica, aunque hayamos probado poca cosa parece también que es un sitio de total confianza. Para nosotros será un fijo en futuras visitas a la ciudad.


Bodega Cigaleña

Daoiz y Velarde, 19, 39003 Santander
942 21 30 62    www.cigalena.com

sábado, abril 15, 2017

La Barcarola (Navia, Asturias)




Es sorprendente a veces a dónde nos llevan nuestros caminos. Navia es una localidad en la que he estado en el pasado en multitud de ocasiones por cuestiones laborales, pero precisamente un cambio en el devenir de esas cuestiones laborales hizo que mi última visita fuese hace por lo menos 15 años si no más.
Como en esta Semana Santa no marchamos a ningún sitio fuera de Asturias, aprovechamos para hacer una excursión por el tan poco conocido, e incluso olvidado, occidente asturiano.



Una de mis referencias gastronómicas por la información que tenía de Navia era La Barcarola. Situado el restaurante al lado del ayuntamiento en una impresionante casona, el comedor como se puede ver es también muy llamativo y acogedor con sus paredes de piedra y vigas de madera.



Antes de comenzar la descripción de lo probado, comentar que fue una comida familiar con todas las connotaciones que tiene el dato.

Lo primero que nos extrañó es que al leer la carta decía que no aceptaban tarjetas de crédito o débito, cosa que nos confirmó la camarera. Qué menos que si tienes esa política lo avises a la hora de hacer la reserva por teléfono y no hagas encontrarte con ese handicap al cliente, que no se lo espera, obligándole a hacer una colecta de dinero en metálico entre los comensales...
En pleno 2017 solo se me ocurre un motivo para no aceptar tarjetas y tiene que ver con cierta letra del abecedario que no es precisamente la A.

También nos chocó que no pusieran algún aperitivo de la casa. No tienen ninguna obligación, por supuesto, pero es tan habitual actualmente que se hace raro.

Como entrantes pedimos dos tipos distintos. Uno fue la ensalada de ventresca. 13€.  La foto habla por sí sola. Solicitar que el cocinero fuese fusilado al amanecer sería algo drástico pero sí que habría que obligarle a algo como lo que nos hacían los curas en el colegio cuando éramos críos: copiar 1000 veces algo así como "No embadurnaré el producto con salsas de pseudo aceto balsámico o similares a no ser que me lo solicite el cliente".

Un horror que desvirtuaba el sabor de la ventresca y de lo que se le pusiera por delante. Rematadamente mal.



Lo que vino después tampoco mejoró precisamente el despropósito inicial: croquetas caseras. 8€. Algún comensal tuvo la suerte de econtrar algún trozo de ¿gamba? en alguna de las croquetas, pero la mayor parte de ellas eran lo que se ve en la imagen de la derecha, un mazacote con la nada absoluta dentro. De las peores probadas en varios lustros.

Para los platos principales todos los comensales escogieron pescado y probamos dos de los tres disponibles...


Uno fue el bacalao a la plancha con salsa de puerros. 16€. Un claro ejemplo de lo que se podría denominar bacalao-agua: inodoro, incoloro e insípido. Otro comentario no se me ocurre.
La salsa de puerros resultó un engrudo de nata y harina absolutamente prescindible y las patatas de guarnición tenían una pinta más triste que el episodio de la muerte de Chanquete de Verano Azul...


Tampoco quedará para el recuerdo el rape al horno con verduras, 21€, algo chicloso y  no muy jugoso.  Además, yo tengo un concepto un poco distinto del acompañamiento "con verduras" que unas rodajas de tomate y cebolla...
Otra cosa es que en la carta ponía que era rape negro y el camarero cuando nos preguntó que cómo había ido, a nuestra respuesta reconoció que no era rape negro, ya que no lo tenían y habían puesto rape blanco.
Eso se dice a la hora de pedir, campeón, no cuando el cliente se te queja. Por lo menos a la hora de pagar cobraron dos euros menos por plato.

Visto el éxito hasta el momento nadie pidió postre ni absolutamente nada más.


 
La carta de vinos lo mejor de todo. Buena variedad, notándose la mano de Coalla Gourmet. Tomamos Castell d'Encús Ekam 2008 de Costers del Segre, 30€, un perfecto ejemplo para poner a los que dicen que los blancos fuera del año no se pueden beber.

La botella de agua mineral de medio litro, 2€ y 0,90€ el pan.





Página web no tienen, solo una de Facebook que para los que no usamos esa red social no nos permite consultar nada.

Si queda algún lector veterano del blog, es posible que se haya percatado de que llevo algunos años que prácticamente no cuelgo posts de Asturias salvo algunos puntuales, y este es el ejemplo de libro del por qué: para comer peor que en casa, no salgo. Si estás de excursión como en este caso con familia no te queda más remedio, pero si estoy solo con mi mujer, prefiero comer un par de tapas sencillas para llenar el estómago y ya cenaré en casa, como mínimo igual y mucho más barato.
Me he autocensurado unas cuantas veces en el pasado cercano pero a veces no solo hay que contar lo bueno que se encuentra en nuestro Principado, que lo hay, sino también sitios como el que nos ocupa.

Tal vez otros comensales hayan tenido más suerte.

La Barcarola

C/ Las Armas, 15 33710 Nav33710 Navia, Asturias